Beba apuñalada y abandonada: “La dieron por muerta”

CONMOCIÓN POR EL HALLAZGO DE LA BEBA El joven que encontró a la beba contó cómo fue la situación.

Diego Penayo, instructor de gimnasio y personal trainer, trotaba ayer a la tarde por los senderos de la Costanera Oeste de Misiones y escuchó un ruido entre las piedras de la ribera del arroyo Mártires. Se acercó y dentro de una bolsa encontró a una beba que aún respiraba. Desde allí la cargó la llevó hasta el Comando Radioeléctrico Zona Oeste. Eran las 17.30 y fue el primer paso para salvar la vida de la recién nacida.

Yo también estoy un poco anonadado por el tema de la beba. No pensé que iba a pasar todo esto, no me imaginaba que también estaba lastimada cuando le llevé”, dijo al ser entrevistado en Radio Libertad.

Relató que habrá sido “más o menos cerca de las 17.30. Estaba corriendo y empezó a llover y como no había nada de gente en la calle, seguí mi recorrido. A unos 200 metros del puente de la Blas Parera escuché un ruido abajo en el muro de contención donde están las piedras, y vi un movimiento”.

Siguió contando que saltó la baranda y vio una “bolsa de negra de residuos, y me dije acá tiraron un perro, unos perritos. Cuando la abrí, no podía creer que era una bebé».

Beba apuñalada y abandonada

En ese instante comenzó a llover. Nadie circulaba cerca y decidió llevar a la beba a la sede policial. “Me acordé que ahí está el Comando y le llevé, caminando, trotando y corriendo, porque empezaba a lloviznar”, describió. Sobre la respuesta de la pequeña, expresó: “Vi que estaba respirando y llorando, pero cuando empecé a caminar dejó de llorar. El miedo que tenía era de llegar al Comando Radioeléctrico con un bebé muerto. Empecé a correr y empezó a llorar de vuelta, ahí me alivié”, continuó relatando.

Pensó primero que era un muñeco, de esos que hacen ruido y se mueven. Pensó que lo estaban cargando. “Como lloviznaba no había nadie cerca. Lo vi del del cuello para arriba, lo levanté y comencé a llevarlo al Comando Radioeléctrico que está de este lado pasando este puente Chacabuco y fui trotando, caminando, trotando. Cuando le agarré a la beba empezó a llorar al principio, después dejó de llorar, cuando llegábamos al comando y empezó a llorar de nuevo. El miedo que tenía era que cuando llegue al lugar y encontrar con un bebé muerto”.

Relató que “le miré la cara, el cuello para arriba. Lo único que noté es que parecía tener un sarpullido en el cuello y tenía la boca muy seca, aunque podía llorar. Después cuando llegué a la Policía me dijeron que estaba lastimada y ahora recién me doy cuenta que lo que vi era sangre seca en el cuello”.

Penayo contó que “lo primero que hicieron la atendieron, le llevaron a pediatría y tuve que quedarme a hacer la declaración. La bolsa estaba atada, yo pienso ahora, cuando llegué a mi casa y me contaron todo este tema de que estaba lastimada, apuñalada, yo pienso que la dieron por muerta entonces la tiraron, la dejaron ahí pensando que se murió. Estaba lloviendo, yo pienso que también aprovecharon el momento que llovía porque no había nadie en la calle y aprovecharon ese momento para arrojarle, un rato antes que yo llegara, no creo que haya sido mucho antes”, dijo. (ahora)