Mágico encuentro: La visita de un bebé a su abuela en un geriátrico de Paraná

Un bebito visitó a su abuela por primera vez, a través de un film, y el encuentro fue mágico. “Jugaron y sonrieron, tuvieron una conexión”, contó la mamá a Elonce. La historia de Bartolomé y Delia.

Con la pandemia del coronavirus, las personas hemos debido mantener las distancias con los demás para evitar contagios, incluso con nuestros seres queridos a los que, para protegerlos, no podemos abrazarlos. Porque por más que nos duela, si los visitamos podemos provocar que enfermen y; si son parte de la población de riesgo, las consecuencias podrían empeorar.

Así como la pandémica enfermedad afecta diferentes cuestiones de la economía y de la vida cotidiana, también caló hondo en la sociedad, limitándola en su día a día e interfiriendo las relaciones, en momentos de suma importancia en la vida de las personas.

El primer mágico encuentro

Una tierna foto enviada a Elonce muestra el mágico momento en el que un bebé de apenas siete meses saluda por primera vez a su abuela de 90 años, la que permanece alojada en un geriátrico de Paraná.

“Bartolomé visitando a su bisabuela de 90 años en geriátrico Paraná, a través de un film 90 años de diferencia”, fue el mensaje que acompañó la dulce foto en blanco y negro.

“Fue la primera vez que se vieron tan cerca y hubo como una conexión porque ella lo conoció en enero cuando nació, y después por la pandemia prohibieron las visitas en el geriátrico”, contó a Elonce Ayelén, mamá del pequeño.

A través de un film

Es que debido a la expansión de los casos de coronavirus, las residencias para adultos mayores debieron tomar una serie de medidas restrictivas para evitar los contagios entre los alojados en esas instituciones. Con la extensión del aislamiento, se implementaron nuevas disposiciones y protocolos que permitieron un primer acercamiento, aunque sea a través de un film.

Y así fue el primer encuentro entre Bartolomé y Delia, a través de un film. Jugaron y sonrieron, reconocieron sus manos por intermedio de la fina membrana transparente.

“Él, al ser un bebé de cuarentena no es muy sociable, es tímido y muy mamengo, porque ve a muy pocos familiares y tampoco lo sacamos tanto, pero con su abuela tuvo una conexión mágica; se reían y jugaron. Además, la abuela estaba chocha y muy emocionada”, rememoró la mamá del niño en comunicación con Elonce.