Murió el nieto recuperado Abel: Búsqueda y reencuentro con su padre paranaense

Se trata del hijo de Abel Madariaga, pilar de la organización y único padre varón que participa de la comisión directiva. Elonce TV recuerda la historia del paranaense que buscando nietos encontró a su propio hijo.

Las Abuelas de Plaza de Mayo confirmaron este sábado el fallecimiento del nieto recuperado Francisco Madariaga Quintela, quien había sido restituido a su familia biológica el 17 de febrero de 2010 y uno de los pocos en conocer a su padre.

El hecho se produjo este viernes, pero la noticia fue difundida recién hoy a través de la cuenta de Twitter del organismo. “Dolor por el fallecimiento del nieto Francisco Madariaga Quintela, hijo de Abel Madariaga, pilar de Abuelas de Plaza de Mayo”, decía el tuit donde se lo veía al padre junto a su hijo. Además, publicaron un comunicado en su página web, en el que no aclaran las circunstancias de la muerte del joven.SOCIEDADFalleció uno de los nietos recuperados: Era hijo de un paranaense

La historia del Nieto 101

Francisco Madariaga Quintela fue presentado el 23 de febrero de 2010 como el nieto número 101 en recuperar su identidad e hijo de Silvia Mónica Quintela y el paranaense Abel Pedro Madariaga, ambos militantes de Montoneros.

Su DNI falso dice que nació en Campo de Mayo el 7 de julio de 1977. Durante treinta y dos años vivió con identidad falsa, apropiado por Víctor Alejandro Gallo, capitán del Batallón de Inteligencia 601, carapintada, que llegó a gatillarle en la cabeza, según contó el joven tras conocer su identidad.

La duda comenzó a los veinte años pero hizo falta una década y la presión de los amigos para acercarse a Abuelas de Plaza de Mayo. En dos semanas quebró a la apropiadora, supo que nació en cautiverio en Campo de Mayo, que se llama Francisco Madariaga Quintela, que su mamá Silvia ejerció como médica hasta que el Ejército la borró de la tierra, y conoció a su padre, Abel, un profesional paranaense secretario de Abuelas desde 1983.

Falsa identidad

En 2010, unos meses después de recuperar su identidad, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado declaró la falsedad de la identidad que tenía Francisco y exigió al Registro Nacional de las Personas el inmediato suministro de nuevos documentos.

El joven, hijo del paranaense Abel Madariaga, había solicitado a la Justicia que se declare la falsedad de la información obrante en los documentos públicos en los cuales fue inscripto como hijo biológico de Víctor Alejandro Gallo e Inés Susana Colombo, apoyándose tal pedido en las conclusiones del informe genético, entre otras pruebas.

Sus padres

Su madre, Silvia Mónica Quintela, era, como Abel, militante de la organización Montoneros. Silvia había estudiado medicina en la Universidad de Buenos Aires y estaba haciendo la residencia como cirujana en el hospital municipal de Tigre cuando el 17 de enero de 1977 un grupo de tareas de la dictadura la secuestró. Tenía 28 años y estaba embarazada de cuatro meses.

La llevaron al centro clandestino de detención El Campito, donde la vieron varios sobrevivientes. En julio de 1977 fue trasladada al Hospital Militar, donde le hicieron una cesárea. Silvia dio a luz a un varón al que le puso de nombre Francisco, como quería su compañero.

Abel Pedro Madariaga nació en Paraná, cursó sus estudios primarios en la Escuela Normal, pero era un chico todavía cuando dejó la ciudad, primero para instalarse en Olivos y luego en Capital Federal. Era secretario de prensa y difusión de Montoneros y fue testigo del secuestro pero logró escapar.

Abel, que tras el secuestro de su mujer se había exiliado en Suecia y más tarde en México, volvió a la Argentina en 1983 y se encargó activamente de la búsqueda; así se sumó al trabajo de las Abuelas. Con los años, se convirtió en el coordinador de los equipos técnicos de la entidad, y después pasó a ser parte de su mesa directiva.