GAME OVER

Uno de los sectores que difícilmente pueda abrir sus puertas en el corto plazo es la industria del entretenimiento, que viene padeciendo seis meses de puertas cerradas. Demasiado hasta para el más optimista.

Hay varios sectores de la economía que no lograron reinventarse durante la actual cuarentena y se profundizan sus problemas, debido a que suelen ser actividades donde se aglutina mucha gente en determinados días y horarios, algo impensado mientras dure la pandemia mundial del covid-19.
El entretenimiento, de gestión privada, es tal vez una de las últimas actividades que vayan a retornar una vez que la humanidad deje atrás esta etapa de estancamiento económico, producto de un factor viral que hasta el momento no tiene cura.
A principio de julio, las redes sociales y los medios de comunicación de la ciudad daban cuenta de un posible cierre del tradicional salón de juegos que está sobre peatonal Luz y Color, entre Leguizamón y Congreso de Tucumán, que lleva el nombre de fantasía Magic Kingdom.
Una vez conocida esta noticia, a los pocos días se mencionó la posibilidad de que surgiera una ayuda económica para sostener el emprendimiento mientras dure la pandemia.
Finalmente, durante la mañana de ayer se pudieron ver las máquinas utilizadas en el lugar, que fueron retiradas del local; lo que parecería un triste final para un espacio donde los más niños solían divertirse durante el invierno o los días de lluvia.
Al cierre de esta edición, un cronista de este medio intentó mantener contacto con los dueños del lugar, pero no tuvo éxito en la búsqueda periodística.
Hasta el momento, pareciera ser el final de un lugar por donde pasaron generaciones enteras y que pese a no contar con los juegos más avanzados si se los comparaba con los de ciudades más grandes, es una realidad que servía como vía de escape para quienes debían distraer a los más chicos.
Con el avance de la tecnología, la diversidad de plataformas y la tendencia a permanecer mayor tiempo encerrado mientras dure el actual virus, la industria del entretenimiento, al menos en Concepción del Uruguay, empieza a cerrar las persianas de manera definitiva. (lacalle)