Toma de tierras, también en Entre Ríos: Cuando llegó la policía, levantaban casillas en un predio de los Baggio

Varios vecinos del barrio Zabalet y Yapeyú de Gualeguaychú tomaron en la tarde de ayer viernes un predio ubicado en España y Zaraví. Subdividieron el lugar y comenzaron a armar casillas precarias para comenzar a pasar la noche. Antes de las 20, llegó la Policía, que pudo disuadir a la multitud al informarles que estaban incurriendo en un delito.

El viernes por la tarde, alrededor de las 18, un grupo de más de 200 personas, acompañado de un número mayor de niños, tomaron un predio ubicado en España y Guillermo Saraví, en la zona sur de Gualeguaychú.

Se trata de un predio que tiene unos 300 metros de frente y que inmediatamente subdividieron en lotes de 8 metros por 20. Muchos de estos terrenos son lindantes con el Polideportivo municipal.

También encendieron grandes fogatas y cada uno comenzó a construir casillas precarias con lo primero que tuvieron a mano, como tablones de madera y lonas.

Los testimonios de los usurpadores

“Necesitamos una vivienda y no tenemos donde vivir. Tengo seis hijos y no tengo nada. Si pago un alquiler, no come nadie en mi familia. Yo vivo de changas”, afirmó Marcelo, uno de las personas que se acercó y tomó uno de los lotes subdivididos.

Mientras construía una casilla precaria, Soledad relató que tiene cuatro hijos y que ya no le alcanza para pagar el alquiler. “Queremos que nos dejen pagar el terreno como sea, pero necesitamos tener nuestra casa. Limpiamos todo el terreno y lo dividimos. No se acercó nadie de la Municipalidad. Tenemos entendido que acá quieren hacer una plaza, pero no necesitamos plazas, necesitamos nuestra casa”, reclamó.

Mientras tanto, el sol se fue escondiendo y la temperatura rápidamente bajó. El viento, que durante la tarde podía ser más agradable gracias al sol, cuando se hizo de noche comenzó a ser punzante.

En ese panorama, Macarena, una chica de 21 años, madre de una niña y embarazada de varios meses contó que no tiene donde estar, que cada tanto puede vivir en lo de su suegra, pero que ya no hay lugar para tantos.

“Tengo trabajo, pero estoy alquilando y no tengo casa. Estoy pagando 10 mil pesos de alquiler. A veces no llego a juntar las platas para un mes que ya tengo que empezar a juntar el dinero para el otro. Realmente la gente necesita esto porque la situación económica con todo esto del coronavirus no da para más. Voy a armar una casilla y que después me den a pagar el terreno de alguna manera”, afirmó desafiante Ricardo.

“Yo vivo en una casa usurpada, y los dueños me están reclamando el lugar. Yo tengo seis hijos, y no los quiero hacer vivir en la calle, por eso me vine acá para agarrar un pedazo de terreno. Yo estoy sola y separada, y vamos a construir con lo que tengamos, ya sean tablas o lonas. Vamos a hacer un ranchito y no nos vamos a mover de acá”, sostuvo finalmente Yanina.

Presencia policial

Una hora y media después de comenzada la toma, varios efectivos de la Policía se hicieron presentes en el lugar encabezados por el subjefe de la Departamental Yari Sosa.

El Comisario Inspector comenzó un trabajo de dispersión y les avisó a todos que “estaban incurriendo en un delito” debido a que esas tierras pertenecen a un privado.

Esto disuadió a algunos de los que estaban ocupando varios lotes, sobre todo a los que creían que las tierras eran municipales y que allí mismo estaba planeado construir una plaza o un espacio público.

Recién a las 20.30, los funcionarios policiales pudieron convencer a los últimos usurpadores de que se retiren del lugar.

Según la información obtenida por el diario El Día, el predio sería propiedad de la familia Baggio, y habría sido una de las abogadas de la firma la que realizó la denuncia para que actúen las fuerzas de seguridad.

Fuente: El Día