LA RECUPERACIÓN DEL MERCADO 3 DE FEBRERO: UNA OPORTUNIDAD PARA LA REVITALIZACIÓN DEL CENTRO HISTÓRICO DE CONCEPCIÓN DEL URUGUAY

OPINIÓN POR EL ARQ. JOSE ANTONIO ARTUSI


La Municipalidad ha recuperado la posesión del inmueble del Mercado 3 de Febrero de Concepción del Uruguay. Se trata de un valiosísimo exponente del patrimonio urbanístico y arquitectónico de la ciudad, con un enorme potencial para aportar a la revitalización del centro histórico de la ciudad.
Se abre entonces una oportunidad que no debe ser desaprovechada. La legitimidad de las decisiones que se tomen debe estar alimentada tanto por su encuadre en un proceso riguroso de planificación urbanística como en la más amplia participación ciudadana.


Qué destino darle al Mercado? Van algunos aportes a un debate que resulta imprescindible.


1) El Mercado no es una “isla”, forma parte inescindible del centro histórico de la ciudad, y debe por lo tanto aportar a su revitalización, integrándose de manera armoniosa con su entorno. Para ello hace falta primero tener un plan que establezca un diagnóstico, plantee objetivos y proponga estrategias. Cabe recordar en este sentido que en el último proceso de planificación que tuvo la ciudad, la reformulación del Plan Estratégico, hace ya 10 años, se propuso un proyecto identificado con el número 59 y denominado “Plan de Mejoramiento del Área Central”, incluyendo la renovación y puesta en valor de la peatonal y el distrito de protección histórica, entre otros ítems.


2) Suponiendo que se define un plan para el centro histórico de la ciudad en términos generales, hará falta precisar el destino que se le brindará al Mercado. Sugiero definirlo a partir de un proceso de amplia e intensa participación ciudadana. El Mercado es de todos y todos tenemos derecho a expresar nuestra opinión.


3) Definido el master plan para el centro y el trazo grueso del destino y el programa de necesidades a asignarle al Mercado, la definición del proyecto de arquitectura debería hacerse a través de un concurso nacional.


4) Finalmente, debería seleccionarse por licitación pública la empresa encargada de financiar, construir y administrar las obras necesarias para concretar el proyecto. La contraprestación debería consistir en la concesión de los alquileres de los locales comerciales por x cantidad de años. De esta manera se apelaría a la participación del capital privado para financiar las obras, pero al servicio de objetivos orientados al bien público y definidos de manera participativa.


Qué destino me gustaría a mi? El mismo que tuvo, adaptado a las exigencias del siglo XXI: un mercado de comidas. Como en tantas ciudades americanas y europeas. Para comprar y llevar o para comer/tomar ahí. Un atractivo turístico, con espacio también para el arte y la cultura. Un sitio que podría ser convocante tanto para los uruguayenses como para los turistas.
No hace falta decir que hay que descartar por completo la absurda y nefasta idea de instalar allí un decadente casino con “maquinitas”; idea que lamentablemente estuvo a punto de concretarse hace algunos años y fue descartada por la saludable reacción ciudadana frente a semejante desatino.


La oportunidad está. Hay que aprovecharla.