Informe CAME

Las industrias trabajaron en el pasado mes con una capacidad instalada de 62,5%, niveles similares a los de agosto, y levemente por encima de septiembre del 2019 (61,8%). El exiguo incremento anual en el uso de la capacidad instalada, en un contexto de caída de la producción, se explica por el achicamiento que se fue generando en el sector industrial frente a las necesidades de liquidez y al nuevo contexto sanitario.

Como dato positivo, en septiembre hubo dos sectores con subas anuales en sus niveles de fabricación: Productos de caucho y plástico (+4,6%), cumpliendo tres meses consecutivos en alza de esa actividad y Productos electrónicos e Informática, donde la elaboración subió 1,8% anual, especialmente impulsada por artículos informáticos. Este rubro fue un refugio frente a la suba del dólar blue, lo que elevó la demanda, sumado a menores importaciones.

Se está 5 puntos arriba de la media de 2019

Hemos recuperado la caída, y ahora nos encontramos con las limitaciones del modelos del gobierno anterior impone.

Salarios muy deprimidos que provocaran ralentización en el crecimiento (el motor prendió pero no tiene nafta suficiente). En ese marco hay un datos positivos, la paritarias se comenzaron a activar, y es clave que el gobierno imponga su voluntad de contener el tipo de cambio oficial, que hoy es extremadamente competitivo para exportar.