Con mas dudas que aciertos, se cumple hoy año mas sin Catalina de Gracia

Catalina de Gracia tenía cinco años cuando murió en Concepción del Uruguay, víctima -en apariencia- de una mala praxis. Se cumple este miércoles el tercer aniversario, y los padres de la niña siguen sin encontrar respuestas en la Justicia.

Acorde a lo denunciado por Florencia Caminos y Cristian De Gracia, padres de la víctima, Catalina comenzó a sentirse mal el martes 14 de noviembre de 2017. Tenía dolor de estómago y náuseas. Ellos, alertados, le tomaron la fiebre: 39 grados. En la guardia del hospital Urquiza una médica les indicó que la niña debía tomar ibuprofeno cada ocho horas, y regresar dos días después, con el objeto de realizar un control

El miércoles 15 de noviembre, al comprobar que no había una mejoría, Florencia y Cristian recurrieron a la pediatra de Catalina, que no estaba en la ciudad, y les indicó que la semana siguiente podría ver a la nena. Ese día a la tarde, nuevamente, fueron al hospital. La fiebre no bajaba y Catalina no comía. Otra médica la revisó y les indicó lo mismo que la anterior: ibuprofeno cada ocho horas.

Un día después Catalina presentaba 39.7 grados de fiebre. Una tercera profesional del nosocomio repitió el mismo diagnóstico que las primeras dos. En ese momento un médico la vio y, por el color de la niña, solicitó análisis en el laboratorio del hospital. Allí comprueban una altísima anemia. Ordenaron entonces un urocultivo, sedimentos de orina y una placa de tórax.

Ese mismo jueves Florencia y Cristian, desesperados, regresaron al hospital. La fiebre de Catalina no bajaba y una médica de la guardia le suministró entonces un inyectable. Al día siguiente, sin ninguna mejora, les informaron a los padres de la nena que había moco en los pulmones, registrados a través de la radiografía. Les indicaron un jarabe.

La noche del viernes el cuerpo de la niña comenzó a ponerse morado y frío. Fueron al hospital, pero la guardia estaba llena. Recurrieron entonces a la maternidad de la ciudad, donde una médica alertó rápidamente sobre la presencia de un virus. Al no tener internación allí, la profesional gestionó todo para que los padres de la nena pudieran ubicarla de urgencia en el hospital Urquiza.

Recién en ese momento en el nosocomio detectaron el grave cuadro de Catalina. Les dijeron a sus padres que se prepararan para trasladarla inmediatamente a Paraná y Concordia. Florencia y Cristian se fueron a su casa a preparar un bolso. Cuando regresaron al hospital ya era muy tarde: la nena había muerto de un paro por una pericarditis.

Los padres de Catalina, comunicaron que su representante legal, José Ostolaza, realizará un traslado al cuerpo Médico Forense de la Nación donde se revaluará la causa de Catalina.

En tanto, que este miércoles se realizarán una misa para su descanso eterno en la iglesia María Auxiliadora a las 20:00 horas. Invitan a quienes quieran acompañarlos cumpliendo el protocolo de Covid 19.

(lapiramide,net)