Alarmado ante “inminente colapso sanitario”, personal de un hospital plantea necesidades y sugerencias

El hospital San Roque – María Aguer de Francou de Villa Elisa sentó posición ante la reapertura turística, dejando expuestas serias falencias del sistema de salud local. Así lo hicieron saber mediante una carta con copia a la intendenta Susana Lambert y a la propia directora del nosocomio, Graciela Ingold.

“Más allá de las mejoras realizadas (instalación de oxígeno central), y el acondicionamiento de un área del hospital como aislamiento, creemos que no contamos con la capacidad edilicia ni el recurso humano suficiente, para atender correctamente el caudal de visitantes provenientes del turismo. Dicho sea de paso, esto acontece año tras año, ahora sumado, una pandemia”.

Médicos de guardia, consultorios externos, enfermeros y personal de limpieza del hospital y médicos particulares de la ciudad, “nos vemos obligados a ponerla al tanto del estado de situación del sistema de salud local, en el contexto de la pandemia por Covid-19, en vistas al inicio de las actividades turísticas en la provincia y nuestra ciudad”, dejaron planteado en la nota a la cual El Entre Ríos tuvo acceso.https://media.elentrerios.com/viewerjs/#../docs/2020/12/03/1607005689.pdf“Esperamos sepa entender -resume la misiva-, que no estamos en contra de la actividad principal de la región, pero desconocer que existe una alta probabilidad de que el sistema colapse, sin poder asegurarle la salud a propios y ajenos, solo hará, que en poco tiempo, deba suspenderse nuevamente el turismo”.

Pocos recursos, muchas necesidades

El desarrollo de la carta hace alusión a los recursos humanos y materiales con que cuentan para atender la pandemia, como así también las contingencias y necesidades generales que día a día se presentan en el hospital de Villa Elisa.

“Contamos con 4 camas de internación para pacientes Covid leves o moderados (que se encuentran juntas, sin posibilidad de aislar hombres y mujeres por separado), más una cama extra para caso sospechoso, que comparte baño con los pacientes Covid positivo, más un shock room”.

En sala general, “para pacientes comunes, tenemos 3 camas de hombres, 3 camas de mujeres, 2 camas en una habitación que se suelen usar para pacientes con enfermedades infecto contagiosas no Covid y 2 camas de pediatría para casos leves”. Y agrega: “3 consultorios, 1 de guardia, 2 de consultorio externo y un shock room. Sala de rayos, con equipamiento obsoleto (sin estativo para realizar placas básicas de pie y reveladora disfuncional), herramienta fundamental, complementaria para diagnóstico. Y un equipo portátil”.

“Pensamos también, que muchas veces, no se tiene en cuenta, que por guardia, solo hay un médico/a con 2 enfermeros/as para realizar todas las tareas. El médico debe atender la guardia, hacer los ingresos de internación, asistir a los internados cuando lo requieran, atender las urgencias, ‘conseguir’ los traslados, hecho de suma dificultad al carecer de un sistema de derivación provincial, ahora más dificultoso, porque los centros de derivación de mayor complejidad están trabajando al límite de su capacidad, lo que empeorará en temporada turística. En caso de pacientes graves, debe realizar también el traslado en ambulancia, quedando a cargo de la guardia, la directora del hospital”.

Desde marzo del corriente año, “el médico de guardia también debe atender los casos sospechosos de Covid, lo que demanda una cantidad importante de tiempo (para hacerlo correctamente debe vestirse y desvestirse con un equipo especial, siguiendo un estricto protocolo, luego colocarse otro EPP para volver a atender la guardia), hacer la entrevista, desglosar los contactos del sospechoso y hacer el trámite epidemiológico para realizar el hisopado. Algunos profesionales, se han entrenado y también realizan el hisopado. El traslado de los mismos, muchas veces, está a cargo de la directora”.

Los aislamientos de pacientes Covid-19 positivo, sus contactos estrechos, cuarentena de personas provenientes de ciudades con circulación del virus, controles de dichos pacientes, investigación de nexo epidemiológico, “los realizan desde el inicio de la pandemia, un grupo de médicas ‘voluntarias’ y ad honorem, ya que a nivel provincial, el Ministerio de Salud, no se ocupó de prever esta tarea, programar su realización, ni reformar los edificios de salud, para tener dos sectores independientes, uno para Covid y otro de patologías frecuentes. Fue por el esfuerzo personal de los profesionales, entendiendo la gravedad de la situación, que lo hicieron y siguen dedicando sus horas de descanso y trabajo particular a cumplir con esta vital y extenuante tarea, después de tantos meses, agotados”.

Enfermería, “en similares condiciones, atienden la guardia, la internación, las urgencias, realizan curaciones, suministran medicación, realizan toma de presión arterial, asisten al médico en las suturas, derivaciones, controlan los pacientes sospechosos de Covid, los pacientes Covid positivo que estén internados y después del mediodía, hasta la mañana siguiente, atienden la puerta y realizar el triage, ya que solo hay administrativas por la mañana”.

En cuanto al personal de limpieza, “contamos con dos señoras efectivas que cubren todas las tareas, cumpliendo en este momento con horas extras no optativas”, mencionan.

Y el sistema de ambulancias municipal “no cuenta con médico ni enfermero, a veces, tienen un paramédico. Podrá entender, que esto lo vuelve un mero medio de transporte: la ciudad no cuenta con un servicio de urgencias en vía pública”.

8 recomendaciones

A partir de lo expuesto, “y alarmados por un inminente colapso sanitario, además de advertirlo”, el personal del Hospital San Roque dejó plasmada una larga lista de acciones que -consideran- podrían disminuir el impacto:

1. Exigir el cumplimiento de atención médica en el complejo termal de la ciudad y que el equipo de enfermería con el que cuenta realice un adecuado triage de valoración y derivación. La mayoría de los pacientes, en época estival, provienen de allí. Ya que, en gran parte, este complejo es privado y aloja a turistas que cuentan con obra social o prepagas. Año tras año, colapsan el efector público de salud.

2. Proporcionar una cartilla de prestadores particulares a las personas que ingresen a la ciudad desde la oficina de turismo y en termas a su ingreso, y que tomen la precaución de atenderse en los mismos dentro del horario de comercio, para descomprimir la atención hospitalaria.

3. Asignar personal administrativo por la tarde en el hospital, ya que, como todo hospital público, es de “autogestión”. Esto posibilitará facturar la atención de las personas que asistan con obra social en ese horario. Actualmente, inclusive en temporada, donde tenemos el mayor flujo de pacientes, esos cobros se pierden por no contar con dichos administrativos, además de descomprimir la sobrecarga de trabajo a enfermería.

4. Un equipo de rayos que funcione adecuadamente.

5. Sistema de ambulancias municipal con médico y enfermero.

6. Refuerzo de personal médico y enfermería en las guardias hospitalarias.

7. Anexar consultorios modulares donde puedan atender, este personal extra, y tener en cuenta que si educamos a la población turística derivando a todos los consultorios particulares que funcionan en nuestra ciudad, descomprimimos la atención hospitalaria.

8. Contar con 1 personal de limpieza, ya que están trabajando al límite, sabiendo que en esta época el trabajo es mayor.

Reacción oficial

En las últimas horas, la intendenta de Villa Elisa viajó a Paraná con el objetivo de poner en común el contenido de la carta con la secretaria de Salud de Entre Ríos, Carina Reh. Lo hizo en compañía de la directora de Desarrollo Social y Salud local, Evangelina Cooke.

Lambert aprovechó la ocasión para compartir el pedido del personal del Hospital San Roque, a partir de la misiva que le habían hecho llegar detallando su situación, con los recursos que cuenta y las necesidades que mantiene. En este sentido, remarcó la necesidad de que, “dependiendo del gobierno provincial, el Ministerio de Salud pueda habilitar nuevos cargos para reforzar el personal de enfermería y/o profesionales que se requieren para ampliar la atención”, como así también “garantizar los insumos necesarios para el desarrollo de la labor diaria”.

En suma, las mismas necesidades que habían sido transmitidas a la funcionaria provincial, tanto por la jefa comunal como por la directora del nosocomio, cuando Reh visitó la “ciudad jardín” el 10 de noviembre pasado.

Fuente: El Entre Ríos