“Si hay que luchar, lo haremos juntas”: madre e hija batallan contra el cáncer

Son oriundas de Santa Elena

Ramona asegura que hizo “lo que cualquier madre haría”: raparse para acompañar a Valentina durante la quimioterapia. Hoy pelea por la sanción de la ley de oncopediátrica. “Mi lucha es por la vida”, aseguró a Elonce.

“Si hay que luchar, lo vamos hacer juntas”, había expresado Ramona María Álvarez, mamá de Valentina Píriz al enterarse que su hija poseía sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer que le fue diagnosticado en el hospital de niños “Ricardo Gutiérrez” de la ciudad de Buenos Aires.

Valentina, una entrerriana oriunda de Santa Elena, a sus diez años, comenzó a mediados de junio de 2019 con intensos dolores de cabeza y luego hubo un momento en el que ya no pudo orinar; tras estudios a los que fue sometida en el hospital materno-infantil San Roque de Paraná, debió ser derivada al Gutiérrez de Buenos Aires para análisis más complejos. Allí le diagnosticaron un tipo de cáncer denominado Sarcoma de Ewing.

Fue así como madre e hija decidieron caminar juntas y a la par el trayecto que de pronto se nublaba, aunque su fe consistía en una reivindicación hacia ese pronto sol de volver a ver sonreír a esta dulce pequeña, publicó FM Río.

El sarcoma de Ewing es un tumor canceroso que puede aparecer en cualquier hueso del cuerpo, pero aparece con más frecuencia en los huesos de los brazos, las piernas, las costillas, la columna y la pelvis. En algunos casos, puede aparecer un tumor fuera del hueso, en el tejido blando que lo rodea.

“El pelo crece y el amor también”

Valentina siempre fue un ser solidario y tiempo antes había donado parte de su cabello en una campaña para pacientes con cáncer, sin saber que meses después lo perdería completamente.

Cuando tenía solo nueve años, en una de esas pequeñas lecciones de vida, donó parte de su cabello para una nena que estaba luchando contra el cáncer; lo hizo sin imaginarse que meses después ella perdería todo su pelo luego de la primera quimioterapia a la que debió someterse.

Estando internada en Buenos Aires, Valentina le recordó a su madre lo siguiente: “Mami te acordás cuando doné mi pelo para una nena y ahora yo también estoy sin pelo”. Ramona, su madre, había realizado una pausa y con un nudo en la garganta le dijo: “Si querés podemos comprarte o conseguirte una peluca”. Aunque con su gran fortaleza, Valentina respondió: “No mamá, así estoy bien, total ya me va crecer y cuando crezca volveré a donar”.

“Mi lucha es por la vida”

“Si hay que luchar, lo vamos hacer juntas”, aseguró su madre tras tomar la decisión de raparse ella misma su cabello en un gesto de acompañamiento a su hija, la menor de otros seis hermanos.

“Hice lo que cualquier madre hubiera hecho”, aseguró la mujer en comunicación con Elonce. “Yo le repetía tenemos que luchar y ser fuertes para volver a casa, a Santa Elena”, fueron sus palabras.

A un año de iniciado el tratamiento, ambas regresaron en junio a la localidad del norte entrerriano, y solo viajan a Paraná para los controles que debe continuar Valentina. Abrazando cualquier adversidad, esperan a la semana próxima, nuevos estudios que determinarán la situación de
Valentina a través de un centellograma que debe realizarse en Oro Verde.

Mientras se aguardan resultados, Ramona comentó a Elonce que, durante el tratamiento en Buenos Aires, conoció “miles de historias de niños con cáncer”. Es por ellos que bregó por la sanción de la ley oncopediátrica.

“Nosotros no tenemos mutual, y el Estado si empre ha estado. Pero hay cientos de chicos que no tienen ninguna cobertura. Por todos ellos luchamos, por la vida, porque no mataría a una criatura en mi vientre, por más que estuviera enferma. Yo lucho por mi hija, por más que tenga un cáncer”, sentenció.

En qué consiste la ley oncopediátrica

El proyecto apunta a que el sistema público de salud y las obras sociales brinden la cobertura al 100%. De esta manera, se cubriría uno de los principales reclamos por parte de los padres, el que se refiere al coste de los medicamentos o los tratamientos.

El programa busca crear un registro para aquellos con cáncer menores de 18 años. Así, se permitiría hacer un seguimiento de cada caso y ver si se están protegiendo los derechos de estos niños y adolescentes.

Otro punto que detalla el proyecto tiene que ver con un apoyo por parte del Estado para que se brinde una asistencia económica equivalente al monto de la Asignación Universal por Hijo con discapacidad. También se busca la posibilidad de emitir una credencial para los pacientes inscriptos en el registro, para que, de esta manera, se facilite los trámites a realizar y el acceso a los derechos y garantías que el proyecto menciona.

Fuente: FM Río / Elonce