Mauricio y Rodrigo Caffa a Rio Negro

Los hermanos uruguayenses correrán en Enero nuevamente la tradicional Regata Internacional del Río Negro representando a Concepción del Uruguay. A continuación nos cuentan cómo vivieron este año difícil que se termina, su preparación y expectativas de cara a un nuevo desafío.

Rodrigo y Mauricio Caffa se preparan para la primera competencia después de mucho tiempo. La pandemia canceló todos los torneos previstos a nivel nacional e internacional y enfocaron la preparación en una nueva edición de la Regata Internacional del Río Negro, la 44° que será a mediados de enero. Si bien pudieron entrenar durante casi todo el año, a dos competidores por naturaleza les faltaba el incentivo de prepararse para un objetivo nuevamente juntos, algo que está a la vuelta de la esquina: la tercera participación consecutiva para ellos en el K2 Senior.


¿Cómo vivieron este año tan particular para cualquier deportista?
– Arrancamos a entrenar cuando la municipalidad nos habilitó, que fue en mayo, tuvimos suerte al lado de otras provincias porque con el apoyo de la federación y los protocolos pudimos entrenar bastante antes y mejor que en otro lugares por los horarios bastante amplios. Hubo otros lugares que se regían por los números de documentos y la tenían más complicada así que dentro de todo lo malo tuvimos suerte. Cuando empezamos a entrenar con los chicos, con todas las ganas, primero porque que estaban en pie algunas competencias europeas así que teníamos esos incentivos y lamentablemente a medida que se acercaban las fechas los fueron suspendiendo. Se canceló el mundial de maratón, el descenso internacional del Sella en España, el Campeonato Argentino de maratón que se iba a hacer acá en este mes. Por ende no nos quedaba nada, solo la Regata Internacional del Río Negro en Enero del 2021. Hace 15 días la gobernadora de Río Negro dio el visto bueno y confirmó la realización así que se va a hacer del 16 al 23 de enero en siete etapas desde Cipolletti hasta Viedma.
¿Cómo se están preparando?


Esto nos levantó el ánimo para seguir entrenando. Veníamos entrenando bien pero con la incertidumbre de no saber cuándo íbamos a competir de nuevo. Empezamos a apuntar a eso, primero con un grupo más amplio que iba a participar y ahora con esto de las vacaciones y los gastos que significa ir hasta allá se fueron bajando algunos otros chicos y por ahora quedamos Rodrigo y yo en el K2 Senior, que es la categoría más importante de la Regata. Es la que competimos el año pasado, en la que terminamos segundos muy cerquita de los primeros.

En 2019 pudimos ir primeros en tres etapas y nos jodió un poco el hecho de conocer menos el río, es muy complicado para remar y nos hicieron un poco la diferencia en la etapa contrareloj que dependes del sorteo. Pero vamos con buenas expectativas, de tratar de estar lo más adelante posible. Nos van confirmando las embarcaciones que van a competir y sabemos que los 3 o 4 botes que competimos el año pasado vamos a estar así que el nivel va a ser alto.
¿Qué saben de las exigencias sanitarias y protocolos?
Toda la competencia se va a manejar en una burbuja sanitaria desde que llegamos a Cipolleti, con el mínimo contacto con el exterior. No nos piden hisopados pero si certificados de salud, declaraciones juradas y otros estudios.
Se los pudo ver entrenando con otros palistas importantes de la ciudad como Magdalena Garro, los mellizos Malaval y Agustín Ratto. ¿Es normal?
Como no tuvimos el campeonato entrerriano que tiene una competencia por mes, eso ayuda a mantener el nivel.

Este año no hemos tenido nada y gracias a la buena onda que hay entre todos los palistas de acá, hablamos con los chicos de Regatas Uruguay, con el profe Jorge “Coco” Elola y nos juntamos en la semana para entrenar juntos para foguearnos, hacer una especie de simulacro de competencia y la verdad es que se pone muy lindo.

Ellos nos dan una mano grandísima en ayudarnos a entrenar. Los hermanos Malaval tienen un nivel altísimo, se están preparando para un selectivo de cara al Preolímpico y están andando muy fuerte. También estuvo en algunos entrenamientos Magüi Garro y Agustín Ratto que es un chico que ya no es promesa sino que es una realidad con 21 años.
¿Qué es lo que cambia al momento de entrenar para una competencia de varios días y por etapas?
La preparación es distinta porque es larga distancia, etapas de entre 2 y 3 horas y a mucho ritmo. La preparación es remar muchos kilómetros, hubo fines de semanas que nos íbamos a San José, Colón, Liebig, Campichuelo y de ahí nos veníamos. También hacemos la vuelta a la Cambacuá que son 45 kilómetros. Es mucho de fondo y ahora estamos con trabajos más cortos y hacemos un poco de todo, trote, gimnasio.

Ahora estamos en la parte difícil que es tratar de conseguir el dinero para llegar porque son siete días de competencia, viajando. Para esta edición el gobierno provincial no le dio todo el apoyo económico a la organización como otros años. Así que estamos en la búsqueda de apoyo, todo es bienvenido. Agradecemos a la municipalidad, a los chicos de la escuela municipal que nos ayudan a entrenar, al plantel de Regatas, al grupo Suárez y a las panaderías Chi Pan. Vamos a dejar todo para representar bien a la ciudad y tratar de hacer lo mejor, como siempre.
¿Qué pasó en el inicio de la cuarentena más estricta? ¿No se aguantaron no poder remar?
Uhhh si, tuvimos una primera advertencia. Igual está todo más que bien con Prefectura Naval. Cuando empezó la cuarentena teníamos acceso al club como profesores, nos dejaban ir pero estábamos impedidos de salir a remar y sinceramente no nos aguantamos, nos escapamos un día bien temprano, nos denunciaron y los chicos de Prefectura nos hicieron la primera advertencia je. Nos pidieron una foto, nos conocemos todos y quedó como una anécdota más. (lacalle)