Lacalle Pou y Bolsonaro acordaron impulsar la hidrovía del Río Uruguay

A casi un año de asumir la Presidencia, el uruguayo Luis Lacalle Pou hizo su primer viaje al exterior para reunirse con su par brasileño Jair Bolsonaro, y ambos mandatarios pusieron sobre la mesa el desarrollo de dos hidrovías, la del río Uruguay y la de las Lagunas, con la idea de potenciar esos canales fluviales y mejorar el comercio de la región.

Acompañado únicamente del canciller Francisco Bustillo, Lacalle viajó en un avión prestado por el empresario brasileño Alexandre Grendene. En Brasilia, Lacalle Pou y Bolsonaro ofrecieron una declaración a la prensa donde informaron que coincidían en la necesidad de flexibilizar el Mercosur, y comunicaron la invitación que cursarían al presidente argentino Alberto Fernández para hacer un estudio de prefactibilidad para mejorar el desarrollo de las hidrovías.

“Uruguay es un amigo nuestro, un país importante que integra el Mercosur. Conversamos sobre la posibilidad de flexibilizar para cada país sus negocios con otros países”, eligió destacar Bolsonaro ayer al mediodía en la declaración conjunta de los presidentes. Lacalle Pou, en tanto, remarcó luego la importancia del dragado de la Laguna Merín y un segundo puente en Yaguarón, ciudad brasileña vecina de Río Branco (Cerro Largo). Este último de iniciativa brasileña.

Lacalle Pou y Bolsonaro anunciaron que trabajarán en el desarrollo de dos hidrovías: una en el sur del país norteño, que conecte a la Laguna Merín con la de los Patos, y otra en el Río Uruguay, que permita transportar carga desde Río Grande del Sur y el noreste de Argentina hacia el Río de la Plata.

El encargado de anunciar el dragado de la laguna Merín y la construcción de un segundo puente sobre el río Yaguarón fue el ministro de Infraestructura brasileño, Tarcísio Gomes de Freitas, quien mantuvo en octubre reuniones virtuales con el ministro de Transporte de Uruguay, Luis Alberto Heber. En esas conversaciones analizaron la posibilidad de instalar un puerto privado multimodal sobre el río Tacuarí, en el departamento de Cerro Largo y a tres kilómetros de la desembocadura de la Laguna Merín.

Hace 13 años que el empresario uruguayo Carlos Foderé está impulsando la instalación de este puerto de carga sobre el río Tacuarí, un proyecto que logró la autorización ambiental y del Ministerio de Transporte y Obras Públicas durante el segundo gobierno de Tabaré Vázquez. En 1979, Foderé creó Fadisol, una empresa que comercializa cereales, oleaginosos, semillas híbridas y forrajeras, y brinda servicios agrícolas y financieros. Hoy tiene la mira puesta en la construcción de la terminal portuaria y por ello ha mantenido varias reuniones con el director nacional de Puertos, Juan Curbelo, y otros jerarcas, tanto brasileños como uruguayos.

La obra portuaria comenzaría luego de que el gobierno brasileño inicie el dragado del canal San Gonzalo, una vía fluvial natural que comunica la laguna Merín y la de los Patos. Si Bolsonaro, como anunció ayer, avanza en esta obra, las embarcaciones podrían partir desde la terminal portuaria del río Tacuarí, junto al balneario Lago Merín, y llegar al puerto de Río Grande, que tiene salida al Atlántico, o bien hasta Porto Alegre, al norte de la laguna de los Patos.

Foderé también advierte que los barcos podrían ir incluso más lejos, hasta la ciudad de Estrela, a la que se llega desde Porto Alegre a través del río Taquarí. “Desde Estrela sale un gran ramal ferroviario que permitiría trasbordar la carga que saldría desde Cerro Largo y llegar por tren a cualquier parte de Brasil”, explicó Foderé a El País.

La construcción del puerto en el río Tacuarí implicaría una inversión base de US$ 25 millones, que asumirían Foderé y sus socios. “Se trataría del primer puerto multimodal privado del país”, destaca el empresario, que recuerda, con cierto escepticismo, que “Brasil ha anunciado numerosas veces en los últimos años el dragado del canal San Gonzalo”.

Foderé no comenzará a desarrollar su proyecto portuario hasta tener la certeza de que Brasil empezará el dragado del canal que conecta la Laguna Merín con la de los Patos. La navegabilidad por la hidrovía de “las lagunas del este”, como las llamó ayer Lacalle Pou, y el desarrollo de esa región está en manos de Bolsonaro y Foderé, en ese orden.

El empresario uruguayo considera que el dragado del canal San Gonzalo y la instalación del puerto permitirían el desarrollo productivo de una región del país especialmente afectada por el desempleo, que abarca a Cerro Largo y Treinta y Tres, pero también a Rocha, Rivera y Tacuarembó. Para Foderé, desde el puerto del río Tacuarí se podrían sacar cargas de granos, como soja y arroz, y de madera y chips. Al mismo tiempo, habilitaría la importación de agroquímicos y fertilizantes desde Brasil con un flete más barato que el actual.

“Hay un millón de hectáreas de prioridad forestal en esa región, gran parte de ellas sin plantar”, alerta Foderé, para quien la hidrovía y el puerto también impulsarían el desarrollo de ese sector en esa región del país.

Los cuatro fundadores

El 26 de marzo de 2021 el Mercado Común del Sur (Mercosur) cumplirá 30 años de su fundación. Por ese motivo, el presidente brasileño Jair Bolsonaro dijo ayer luego de su reunión con Luis Lacalle Pou que se planea para esa fecha una reunión de los presidentes de los cuatro países fundadores: Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, en Foz de Iguazú. En tanto, el bloque llevará adelante una cumbre en julio.

La mirada más allá del Mercosur: China

Lacalle Pou viajó ayer con un objetivo entre manos, ir hacia la flexibilización el Mercosur. Bolsonaro le dijo que estaba de acuerdo; ahora le resta conseguir el apoyo de Argentina.

Ocurre que el Mercosur no permite a los países miembros concretar acuerdos comerciales con otros bloques sin el consentimiento de todos los socios. Eso dificulta a Uruguay, por ejemplo, la concreción de un Tratado de Libre Comercio con China. Lacalle Pou dijo que no hay que adelantarse a las decisiones, pero sí remarcó que Uruguay tiene que apostar a todos los acuerdos que le permitan bajar costos en aranceles y mejoren la competitividad. Sobre todo con los principales compradores, y China es el número uno.

Esto cobra una relevancia mayor en momentos donde la firma del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y el Mercosur está estancada. “Con el tema de la UE tenemos algunos escollos que no fueron salvados. Fue uno de los temas que hablamos con el presidente Bolsonaro”, dijo Lacalle Pou.

Fuente: El País de Montevideo