Se cumplen 39 años del desembarco argentino en las Islas Malvinas

Ya pasaron 39 años desde que las tropas argentinas desembarcaron en las costas de las Islas Malvinas, siendo este el inicio del Conflicto del Atlántico Sur. Los infantes de Marina y otros efectivos del Ejército y la Armada- habían llegado a la costa de las islas en dos buques de desembarco, el Cabo San Antonio y el Santísima Trinidad participando además el rompehielos Almirante Irizar y el submarino Sante Fe.

En total había decenas de vehículos armados y cientos de efectivos, incluyendo unos 80 miembros de las fuerzas especiales, que se vieron obligados a soportar un fuerte temporal, casi hasta el momento de llegar a las Islas.

La punta de lanza de la operación fueron ocho buzos tácticos que salieron aproximadamente a las 0400 del 2 de abril del submarino Santa Fe, comandado por el capitán Horacio Bicaín, que tenían que marcar la playa para el desembarco de las tropas y vehículos.

La operación de toma dividía a las fuerzas argentinas en dos. La primera, que consistía de tropas y vehículos armados llegaría por el norte a Port Stanley. «Al llegar a tierra se adoptó un dispositivo de seguridad, ya que el enemigo que esperábamos en la playa no daba señales de presencia. Cuando estábamos por ingresar a Port Stanley recibimos fuego. La vanguardia desembarcó de sus vehículos y rechazó el ataque obligando a los soldados británicos a retirarse», dijo en una nota el contralmirante, Carlos Büsser.

Simultáneamente hubo un pequeño grupo de fuerzas especiales que trataba de lograr un objetivo crucial: tomar la casa del gobernador y lograr la rendición.

«La gran dificultad era que, según nuestra inteligencia, los británicos no se iban a rendir sin haber sufrido o habernos causado bajas, por lo que la única solución era lograr que se rindieran antes de que comenzara o se generalizara el combate», recuerda Büsser.

«Por eso ordené que el grupo del Capitán (Pedro) Giachino presionara al señor (Rex) Hunt (gobernador de las islas) con el objeto de quebrar su voluntad y lograr una rápida rendición», apunta. ¿Pero cómo se quiebra la voluntad de una personas en esas condiciones? «Giachino y sus hombres cumplieron acabadamente esa exigencia. Hicieron fuego nutrido sobre la parte superior de las ventanas de la casa de Hunt, y en particular sobre el despacho donde estaba el mismo Hunt, obligándolo a tirarse debajo del escritorio», explica el contraalmirante argentino. «Por esa razón, cuando llegué al despacho de Hunt, ya estaba decidido a rendirse y a mí me quedó sólo presionarlo un poco para que lo hiciera», añade Büsser.

Primera baja de la guerra

Diversas fuentes históricas sobre este hecho coinciden que fue a las ocho de la mañana del 2 de abril de 1982 cuando se dio la rendición y la fuerza militar argentina asumió el control. Es decir, unas cuatro horas después del primer desembarco.

Giachino y otros dos efectivos argentinos estaban heridos cuando terminó el asalto. Giachino, de hecho, no sobreviviría convirtiéndose en la única baja de la operación. «Ellos estuvieron en esa situación por cumplir mis órdenes (…) la imagen de esos tres heridos me acompañará por siempre», afirmó Büsser.

Fuente https://www.bbc.com/mundo

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