Se estrelló una avioneta y murieron sus dos ocupantes

La aeronave quedó completamente destruida sobre un campo cercano a una escuela de vuelo en Cañuelas. Investigan si realizaba ejercicios de reacción en emergencia. Murieron un inspector de vuelo y un alumno.

Una avioneta se estrelló este miércoles en la localidad bonaerense de Cañuelas y murieron sus dos ocupantes, un piloto de 62 años y su alumno de 34.

El hecho ocurrió este miércoles a las 12.30 en cercanías del Aeroclub Cañuelas, ubicado a la altura del kilómetro 72 de la Ruta 3.

Según informaron medios locales, la aeronave siniestrada era un avión ligero biplaza Tecnam P2002 matrícula LV 5008 perteneciente a la escuela de vuelo 18 Cañuelas.

Por causas que se investigan, la avioneta perdió el control y cayó en un campo contiguo a la escuela. “Las hipótesis que se están barajando son una falla mecánica o una mala coordinación de las maniobras”, explicó la fiscal Norma Pippo, titular de la UFI 2 de Cañuelas, quien quedó a cargo de la causa provisoriamente caratulada como “doble homicidio culposo”.

En diálogo con InfoCañuelas, la fiscal agregó: “Hay testigos que vieron al avión volando a muy baja altura, sobre la ruta 3, con movimientos oscilantes. La gente de la escuela pensó que eran maniobras para verificar la reacción del alumno en situaciones de emergencia, pero no está claro si fue realmente así”.

Las víctimas, que fallecieron en el acto, fueron identificadas como Ángel Mario Cerreia Varale, quien era inspector de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC); y Juan Pablo Rodríguez Montenegro, un estudiante de aviación oriundo de la ciudad de Azul.

Técnicos nacionales de la Junta de Seguridad en el Transporte inspeccionaron los restos carbonizados de la aeronave que quedó destruida por el fuerte impacto.

La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) expresó su consternación por el hecho. “Acompañamos a las familias y seres queridos, haciéndonos eco del sentimiento de dolor presente en nuestro colectivo por estas pérdidas”, se comunicó.

Fuente: Clarín