Me voy como se han ido tantos…

Como hacer para utilizar el estilo asertivo, cuando uno es parte de una situación que rebalso el vaso. En el año 1979 el director de LT11 Celso Villanueva luego de tanto insistir, convence a Carlos Ariel González Cardozo, mi padre, para que venga a Concepción del Uruguay a trabajar a la radio. Él, cruza el charco desde Paysandú en su moto Honda Corbex 50 cc a ver de qué se trataba, iba y volvía el mismo día, después de su turno, por la ruta nacional 14 -de ripio-, de lunes a viernes.

Lo hizo desde diciembre a marzo, hasta decidir junto a mi madre, radicarse aquí. En la Heroica trabajaba en CW 35 la radio sin fronteras y Canal 3. Rindió aquí para ser locutor, una de las exigencias que tuvo que pasar, en ese tiempo no estaba la carrera en la ciudad. Transcurrido 35 años de estar en distintos programas, no solo no pasó a planta permanente, si no que su querida radio, ni siquiera pudo darle un canje de remís, para trabajar cuando ya transitaba las últimas luces del desenlace de su enfermedad terminal. La historia vuelve a repetirse, cansado del ninguneo, falta de respeto, atropello, mal pago (sería obsceno decir el monto, que es miserable el “sueldo”, cuando se cobra, aunque algún director decía que el mismo no era un sueldo basura, no le gustaba esa palabra) sea cualquiera el color político que estuviera al frente. Dejando horas de trabajo extra (sin remuneración), porque no es solo ir y sentarse en el micrófono, insumos, nafta, ropa, teléfono, computadora, viáticos, etc. Con viajes a distintos lados del país, cubriendo torneos nacionales, internacionales, quedando a la vera del camino con lo móviles de museo que tiene nuestra emisora, traídos por las grúas que supimos conseguir. Hay dolor en estas palabras, desazón por él bastardeo de parte algunos directivos hacía la profesión, por eso y mucho más es que decido tomar otro camino. Camino que emprendieron otros colegas, amigos, ante tanto desaire. Hoy es más importante levantar los dedos en V en algún acto, cantar la marcha Peronista ante las mismas caras, para quedarse con ese tan ansiado puesto, ganado a codazos e idas incansables hasta los escritorios de quienes deciden. Es fundamental conseguir ese lugar siendo obsecuente, correveidile, inoperante, sin gestión, bufón sin respetar el trabajo de periodista. Olvidándose de donde han salido y mirando de costado a los que hace un tiempo eran sus pares, ubicando en muchos casos a hijo, secretaria, yerno, amigo, pareja sin ser conocedor de la palabra ética.Se llega a los 70 años de historia de la radio, con nombres que son voces que distinguieron y distinguen a Splendid. La vuelta puede ser posible, pero no va a cambiar mi pensamiento hacia lo que he escrito, no es una despedida, solo hasta la vuelta a “nuestra casa”. Es el momento de gradecer, a mi familia que ha acompañado este camino y padecido , a los amigos, colegas, oyentes, deportistas, dirigentes, a quienes componen el 1560, a los que pasaron antes, compañeros de trabajo, locutores, operadores, editores, que emparchan todos los días el aire que se va perdiendo. Somos la radio de siempre. C. Ariel González Duré.- Carnet de Locutor Nº 5676