Emmita recibió la costosa medicación y su familia recobra las esperanzas

Finalmente llegó el gran día. Emmita recibió el medicamento más caro del mundo, el cual se consiguió gracias a la campaña del influencer Santi Maratea en las redes sociales, logrando conseguir dos millones de dólares en un par de semanas.

La bebé de 11 meses por la cual se encaró una impresionante campaña para recaudar los 2 millones de dólares que costaba el medicamento que podía salvarla y mejor su calidad de vida, fue infundida. Recibió en vena ese remedio que es considerado el fármaco más caro del mundo: el Zolgensma que sirve para tratar la atrofia muscular espinal (AME), la enfermedad de Emmita.

Emmita y sus papás, Natali Torterola y Enzo Gamarra viajaron en vuelo sanitario desde Chaco, donde viven, hasta Buenos Aires. La bebé está internada desde el lunes en el Hospital Italiano, y el martes los médicos le colocaron en vena la medicación.

“Todo salió bien. Emmita está durmiendo… Ahora hay que ponerle garra al tratamiento kinesiológico”, explicó la mamá de la pequeña.

Por el momento, Emmita quedará internada en el Hospital Italiano hasta el viernes para controlarla mejor. Hasta ahora todo está saliendo cómo se esperaba y sus papás recobraron las esperanzas.

Todos con Emmita

Santi Maratea, fue el influencer que logró “el milagro” que Emmita recibiera su medicación antes de cumplir los dos años de vida, fundamental para que pueda surtir efecto y detener el avance de la enfermedad. El joven estuvo presente en el momento en el cual la pequeña entraba en la sala para que le practicaran el procedimiento. Emocionado acompañó a los papás por un ratito. Ellos se lo pidieron… Después de todo, esto que están viviendo se lo deben a él, un ángel de la guarda vestido de influencer.

Vale recordar que el influencer encabezó una campaña de recaudación de 2 millones de dólares para que la pequeña reciba la medicación, que se trajo desde Europa.

Desde el hospital, Maratea mostró toda la previa del momento antes de que la beba ingresara a la sala donde le iba a ser proporcionada la curación.

A la llegada de la beba junto con sus padres Natali Torterola y Enzo Gamarra escribió: “Ahí viene”. “Hola Emmita”, le dijo como saludo y mostró la felicidad de sus papás con quien se abrazó después. “Hola, guachis. ¿Todo bien? ¡No puedo creerlo! ¡Suerte Emmita! Te amamos”, dijo antes de que las puertas de la sala se cerraran.

Minutos más tarde, con el ir y venir del tratamiento, contó que cada vez que se abría la puerta intentaba ver “en qué andaba Emmita”. “Si quieren saber noticias, (los médicos) tenían que encontrar dos vías para ponerle el medicamento y les costó como una hora encontrar la segunda. Ya la encontraron, así que la están por infundir”, explicó.

Antes de despedirse de los padres, contó que se tenía que ir porque estaban por arrancar la infusión y no podía permanecer en el hospital: “Bueno, gente. Está por arrancar la infusión y no hay ningún tipo de chance de que podamos estar cerca”, explicó mientras se despedía de la familia.

Emma viajó este lunes desde Resistencia, Chaco, hasta Buenos Aires para recibir la vacuna Zolgensma. Desde diciembre de 2020, su sonrisa comenzó a estar presente en las redes sociales por el pedido de ayuda de sus padres. En menos de 300 días necesitaban conseguir el remedio del laboratorio sueco Novartis, de un valor de 2,1 millones de dólares, para tratar la enfermedad que padece: atrofia muscular espinal, una enfermedad genética neuromuscular que desgasta sus músculos de manera progresiva. Cada día le cuesta más moverse, sentarse, gatear, e incluso comer y respirar.

La vacuna de Zolgensma es una terapia que reemplaza el gen SMN1 faltante o defectuoso y está aprobada por la FDA en Estados Unidos. En el mundo, 1 cada 50 personas es portadora de AME debido a un gen defectuoso que provoca la muerte de las células nerviosas, según se informa desde el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares.