Llamó al 911 porque su madre se ahogaba y gracias a la ayuda recibida la salvó

Una mujer llamó desesperada al 911 por su madre, de 88 años, se estaba ahogando con comida. La operadora la tranquilizó y luego le dio indicaciones para ayudar a la anciana. Finalmente lograron salvarla. El audio de la conversación

Mariana fue a cuidar a su madre María, de 88 años, quien padece Alzheimer y un complicado episodio le transformó el día en una pesadilla: su mamá se atragantó con un pedazo de comida. Pero contó con una ayuda vital al otro lado de la línea telefónica, que le salvó la vida.

El hecho ocurrió en el barrio Las Palmas, de Córdoba. Su hija buscó ayuda de todos lados, pero nadie atendió: “Son cosas que pasan y que a nosotros nos viene pasando, porque mi madre tiene Alzheimer. Estábamos comiendo ayer (por miércoles) tipo 14 y en un momento empezó a toser y a toser y yo no sabía qué hacer”, relató la hija de la mujer en diálogo con Arriba Córdoba.

Tras el intento fallido con el 138, se le ocurrió llamar al 911. “No sabía cómo funcionaba”, admitió Mariana. Pero del otro lado de la línea encontró al ángel que hizo que le salvara la vida a su propia madre, todo por teléfono.

La operadora del 911, Paola Molina, se encargó de tranquilizar a Mariana y luego guiarla para accionar sobre su madre. “Ella me dijo que su mamá estaba muy morada. Me llamó desesperada, afligida y lloraba, por eso lo primero que hice fue calmarla”, reveló la policía.

Y agregó: “Cuando te llaman así se te mezclan un montón de emociones, pero hay que actuar fríamente porque la vida de alguien depende de uno. Tenés que hacerlo más tranquilo vos, para transmitirle eso a la otra persona”.

En la llamada registrada se puede escuchar a Mariana muy nerviosa y hablando entre lágrimas. “La estoy tratando de apretar pero se pone cada vez más morada, no sé qué hacer”, dice la mujer en el audio. Paola llevó la situación con muchísima tranquilidad y se quedó acompañando el momento del otro lado del teléfono, como si estuviese en la misma casa.

Paola entonces, con su voz calmante, le pidió que le tome la presión y que trate de hacerla toser. Acto seguido, le indicó por teléfono cómo llevar a cabo la maniobra de Heimlich.

“No me cortes”, le repetía reiteradamente, al advertir que Mariana estaba desesperada.

Finalmente, la madre de Mariana expulsó el pedazo de comida. “Le levante los brazos también, está temblando, tiene 88 años y sufre Alzheimer”, le dijo Mariana entre llantos.

La sargento entonces le insistió que mantuviera la compostura: “Es importante que te calmes, porque si no ella se va a poner nerviosa también”.

“Siempre me dijeron que soy una persona tranquila”, dijo más tarde la sargento a Cadena 3, mientras Mariana la escuchaba “contenta porque la historia tuvo un final feliz”.

“Estamos en capacitación permanente de RCP y otras maniobras. En todas, la calma es fundamental para que salga bien. Yo la escuchaba tan nerviosa que, si no se calmaba, no íbamos a poder llegar a un buen final”, contó sobre el dramático episodio.

“Mi mamá sufre Alzheimer y tiene 88 años. Estábamos almorzando con mi hijo de 14 años y se empezó a poner morada. Atiné a golpearle la espalda y me di cuenta que no daba resultado”, relató Mariana.

En ese momento, le dijo a su hijo que pida auxilio a la calle, a lo que el menor salió descalzo sin conseguir resultados.

“Llamé a PAMI también y supuestamente te tienen que atender porque es el número de urgencia. Me cansé de llamar y no me atendieron y lo primero que se me ocurrió fue llamar al 911”, narró.

“Lo cuento y me emociono. Mi mamá ya está bien gracias a Dios”, agregó.

Según contó Paola, la mayoría de los llamados que reciben son de personas en crisis. “Todos están al límite de sus nervios y una de las funciones es generar la tranquilidad. Es ponerse en el lugar del otro”, con concluyó.

Mariana pudo salvar a su madre y le agradeció “de corazón” a la operadora que se vistió de heroína. (elonce,com)